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Año: 2019 Mes: SEPTIEMBRE-DICIEMBRE Número: 85
Sección: PRÁCTICAS DE CLASE Apartado:
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LA ASESORÍA EN LA ESCUELA QUE COADYUVA A LA MEJORA DE LA PRÁCTICA DOCENTE
Ixchel Vega Blanco

ixvebla@gmail.com


INTRODUCCIÓN
Con la Implementación del Sistema Regional de Asesoría Académica a la Escuela en septiembre de 2012, se buscó desarrollar un acompañamiento académico institucionalizado, capaz de atender de manera específica las necesidades de las prácticas educativas. Se establecen tres líneas de acción: la profesionalización, la gestión pedagógica y el seguimiento y evaluación.


Cada figura educativa dentro de la vida escolar requiere de elementos que contribuyan al desarrollo de sus funciones, con la llegada de la Reforma Educativa estas se delimitaron en un documento llamado “Perfil, parámetros e indicadores” (PPI), que establece las unidades de competencia laboral de Supervisores, Directores, asesores técnico pedagógicos, docentes, entre otros; este documento se desprende la Ley General del Servicio Profesional Docente.


Los PPI son un referente básico para la evaluación de: ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia del Servicio Profesional Docente, así como de la Evaluación del Desempeño, donde el primero delimita los conocimientos, habilidades y actitudes que cada figura educativa debe tener como característica para su accionar en la escuela; los parámetros e indicadores enmarcan cada proceso de implicación pues incluye el conocimiento de programas de estudio, la identificación por parte del docente sobre como aprenden los alumnos, las características que enmarcan la práctica profesional de cada docente, las gestiones que realizan y el propio desarrollo personal en una sociedad multicultural.


Aun cuando cada figura educativa conoce sus funciones pues fue evaluado en el cumplimiento de ellas, la cantidad de indicadores a alcanzar es grande, eso orilla a que tanto las figuras como el líder escolar necesiten asesoría, apoyo y acompañamiento para desarrollar o alcanzar cada indicador establecido, este proceso es fundamental para el apoyo a la mejora escolar.


Una estrategia derivada de la Reforma Educativa es el Asesoramiento a los centros educativos, que se encuentra enmarcada en la Ley General del Servicio Profesional Docente y se denomina Servicio de Asistencia Técnica (SATE). Este recurso externo busca contribuir a la mejora escolar, inicia en los setenta de manera internacional; en nuestro contexto se coloca a la escuela en el centro.


Se considera la labor de asesoría, apoyo y acompañamiento como un proceso, del cual el primer elemento mencionado es de formación in situ, ya que permite el desarrollo y/o fortalecimiento de capacidades de cada figura educativa desde la ejecución de sus funciones, los otros dos se desarrollarán de manera organizada.


La gestión pedagógica para este documento se refiere a llevar a cabo la asesoría in situ, convirtiéndose en un ejercicio dialógico entre las personas que intervienen.


Este documento es un ejemplo del formato de presentación deseado, y contiene información concerniente al diseño general del documento, familias tipográficas, y tamaños de tipografía apropiados.


LAS FIGURAS EDUCATIVAS


El Sistema Básico de Mejora como Línea de política educativa con carácter nacional considera Cuatro prioridades con Cuatro condiciones generales: fortalecimiento de la participación social; descarga administrativa; fortalecimiento de los Consejos Técnicos Escolares y de Zona, así como fortalecimiento de la Supervisión Escolar, esta última se logra con la Nueva estructura de personal para escuelas y supervisiones se plantea la existencia de las siguientes figuras educativas:

Supervisor de Zona, Director de Escuela, Subdirector de Académico y de Gestión, Promotor de TIC, Promotor de Lectura, Apoyo Técnico de Zona, Docentes tanto de inglés, de grado, de educación física y personal de IDEEI.
Las funciones que cada figura educativa debe desarrollar se enlistan en la Guía Operativa para Escuelas de Educación básica Publicas, como en el Documento “Perfil, Parámetros e Indicadores” (Documento generado por la SEP para dirigir el accionar de las figuras educativas).


Fortalecer la Supervisión de Zona con figuras educativas implica beneficios para los alumnos, pues todas ellas aportan elementos desde su función para una mejor organización de la escuela, para incluir herramientas tecnológicas o lecturas que fortalezcan el aprendizaje de los alumnos, además de contribuir en la reflexión sobre la practica educativa de cada uno.


ASESORÍA COMO EL MEDIO QUE COADYUVA


La asesoría es un proceso dinámico, implica compromiso, responsabilidad, ética y conocimiento de la función, más la disponibilidad entre el asesor y el asesorado, ya que el trabajo se da entre colegas, con el fin de atender la o las problemáticas que el docente o figura educativa afronte en el desarrollo de su práctica. Otro factor que se ve implicado es la reflexión, sobre el accionar de cada uno, ya sea sobre su función o dirigido hacia la mejora educativa.


Durante la asesoría es fundamental contar con el consentimiento y participación de ambos elementos, que va desde la planeación de las acciones con la implicación de otras figuras educativas existentes en la escuela, hasta el balance de los logros y avances.


Identificar, entender, planear y dar seguimiento al desarrollo de las acciones es el principal reto del asesor, ya que las figuras educativas requieren orientación sobre su accionar y el funcionamiento de la escuela, en un ambiente entre pares, pues “asesorar en educación consiste finalmente en ayudar a mejorar las formas de enseñar y aprender” (Monereo y Pozo, 2005).


Relacionar la asesoría con la tarea fundamental en la escuela deja claro que se busca coadyuvar en la atención de necesidades en el plantel educativo. Dado que es un proceso, también será necesario democratizar, participar y establecer una relación entre pares.
Iniciar el proceso de asesoría con una comprensión clara de las acciones que cada figura educativa debe realizar es fundamental, ya que sirve como punto de referencia para detectar o valorar las necesidades de apoyo, sin perder de vista el elemento central: el aprendizaje de los alumnos.


Acompañar y reflexionar sobre la práctica de las figuras educativas brinda puntos de inicio para la preparación de propuestas dirigidas a mejorarla y/o fortalecerla; aportar herramientas, bibliografía, alternativas pertinentes y ejemplos suficientes (por mencionar algunos) complementa el proceso de asesoría.


Para el desarrollo de la asesoría otro factor a considerarse es el contexto en que acciona cada figura educativa, conocer y comprender su situación de manera concreta contribuye a preparar opciones específicas y, en su caso, pertinentes; ya que la asesoría pretende ayudar a cada figura educativa.


Dicho contexto sienta las bases para presentar alternativas realistas y viables, que puedan resolver situaciones, con base en la normatividad vigente e institucional, que dirijan u orillen a la reflexión.


“Las escuelas requieren algún tipo de apoyo externo para ayudarlas a caminar en los procesos de cambio. El apoyo externo debe estar relacionado con el conocimiento técnico sobre los procesos de cambio, sobre las estrategias de enseñanza y aprendizaje, sobre el desarrollo organizativo y la planificación. [...] combinando apoyo y estímulo suficientes, junto con la empatía requerida para entender a las personas y los contextos singulares” (David Hopkins 2001).


La potenciación hacia la perfectibilidad del docente es un principio fundamental que sirve para comprender la mediación didáctica (Tébar, 2009), para ello es necesario entender la mediación como humanizante y positiva, ya que eleva a su máxima potencia la relación del docente con su entorno; luego entonces la mediación busca desarrollar habilidades en el docente.


Schön desde 1987 destaco la importancia de la reflexión docente sobre su práctica diaria, ya que es necesario adquirir conciencia sobre el papel que juega como mediador en el proceso enseñanza - aprendizaje, pues reflexionar sobre la práctica permite la comprensión del acto educativo para así transitar hacia y sobre el fortalecimiento pedagógico, tomando decisiones que resulten en acciones, dando elementos a reflexionar sobre todo el proceso y poder cambiar la estructura conceptual del docente.


La mediación a través de la asesoría fortalece el accionar de las figuras educativas, sobre la base del análisis de su realidad.
LA ASESORÍA “INSITU” Con la asesoría se aspira a lograr un desarrollo organizativo del plantel, la identificación de su realidad, coadyuvar en el aprendizaje de los alumnos, reflexionar sobre la practica educativa (por mencionar algunos), fomentar la auto revisión, lograr un compromiso común para la resolución de los problemas.


Como mediador entre la idea pedagógica y las practicas, la asesoría brinda elementos y recursos para contribuir a aceptar y realizar los cambios en los modos de accionar de cada figura educativa.


La asesoría “in situ” proporciona información para elaborar propuestas adaptadas a las necesidades específicas, en contextos auténticos y con miras a lograr el fortalecimiento.


A modo de ejemplo sobre el trabajo de Asesoría, Apoyo y Acompañamiento (AAA), describiré mi experiencia:
Durante la sesión de Consejo Técnico Escolar en agosto del 2016 con una Escuela y que se continuo durante todo el ciclo escolar 2016 – 2017. Luego de observar el CTE se acordó con el Supervisor de Zona Escolar trabajar con los docentes a fin contribuir a mejorar los resultados de evaluación. Para iniciar se aplicó un instrumento de “Detección de Necesidades” y con las observaciones realizadas por el Director de la Escuela usando la propuesta “Observación de Clase”.


En este ciclo escolar se buscó apoyar, asesorar y acompañar a las escuelas, con la intención de dar a conocer las acciones que coadyuven a la Mejora Educativa.


Para el ciclo escolar 2017 - 2018, se trabaja otra escuela a petición de la supervisora habilitada, que identifica dos problemáticas. La primera con la asignación de Subdirector de Gestión y Subdirector Académico, pues los docentes consideran que su presencia dará más trabajo a la labor docente; mientras que la segunda se refiere a los resultados de evaluaciones internas, pues son bajos, colocando con ello a los alumnos en riesgo de reprobación.


Durante el proceso de asesoría en ambas escuelas surgen tantas necesidades como situaciones en el trabajo diario, por ello es imprescindible tomar en cuenta la experiencia, los resultados, identificar el tipo de problemas que se presentan, las habilidades de cada integrante, para así poder plantear las acciones a desarrollar.


Posterior a contextualizar cada escuela, se desarrolló el “proceso dinámico”:


 Revisando con cada figura educativa cuáles son sus funciones
 Revisando el Plan de Estudios, así como los Campos Formativos que dan origen a las asignaturas sus enfoques y metodologías
 Revisando el tema de evaluación y sus implicaciones dentro del proceso de enseñanza –aprendizaje
 Revisando la normatividad vigente para identificar como le implica dentro del desarrollo de las funciones de cada figura educativa
 Asesorando en la realización de la planeación


Un elemento importante fue la revisión de los productos realizados por los alumnos, con el fin de contrastar el logro del Aprendizaje Esperado y con ello del aprendizaje; de tal forma que hacer un balance entre lo planeado, desarrollado y el logro en los alumnos en un marco de asesoría, aporta elementos, para analizar la pertinencia, eficacia y aplicabilidad de las acciones que se desarrollaron con las figuras educativas.


CONCLUSIONES


Una práctica profesional reflexiva, compartir con los pares contribuye a encontrar mejores apoyos para que cada figura educativa desarrolle su función.


La mejora de la enseñanza se ve fortalecida, cuando un equipo de “pares” trabaja en torno a un proyecto en común: “El logro de los aprendizajes”, donde se identifica el vehículo por el cual se logra “Las figuras educativas”.


La asesoría “in situ” contribuye a identificar aspectos de la práctica que deben fortalecerse.


Contribuir a que las figuras educativas tengan claridad en sus funciones, alcances y limitaciones, en un ambiente de diálogo, logra la construcción de un n colegiado escolar que toma decisiones, comprometidas para avanzar a la obtención de mejores resultados.


Referencias


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Artículo publicado en la Revista Xictli de la Unidad UPN 094 Ciudad de México, Centro, México. Se permite el uso citando la fuente u094.upnvirtual.edu.mx

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